Plasma Rico en Plaquetas (PRP)
Es un tipo de mesoterapia indicada en la prevención y el tratamiento del envejecimiento cutáneo, que utiliza factores de crecimiento presentes en la propia sangre del paciente. Consigue un aumento en las fibras de colágeno y elastina, así como una piel más tersa y rejuvenecida, mejorando la hidratación y la textura cutánea.
Esta técnica se puede aplicar tanto en personas jóvenes, de alrededor de 30 años, como primer paso en el tratamiento de los primeros signos del envejecimiento, como en personas de mayor edad, como complemento de otros tratamientos más invasivos.
¿En qué consiste el tratamiento con PRP?
La bioestimulación con factores de crecimiento consiste en la obtención de pequeños volúmenes de sangre del paciente, a partir de la cual se separa la parte de plasma rico en plaquetas, fracción plasmática con elevada concentración de plaquetas (PRP) que contiene factores de crecimiento. Esta fracción de PRP será aplicada al paciente mediante inyección intradérmica. Es una técnica poco dolorosa, aunque se aplica previamente una crema anestésica o frío para minimizar las molestias.
La inyección puede ser manual, realizando microinyecciones con agujas de calibre muy fino, o con pistola de mesoterapia. Se aplica a través de pequeñas microinyecciones muy superficiales dentro de la piel, pudiendo quedar pequeñas pápulas que se reabsorben en unos minutos. También se puede aplicar en cara, cuello, escote, cuero cabelludo y dorso de manos.